Viajes: Mis vacaciones en Temuco y Valdivia

Estas vacaciones decidimos ir al sur, a ver a la familia a Temuco y aprovechar de pasar unos días en Valdivia ya que yo solo había ido una vez por el día. El plan central era descansar mucho y aprovechar el auto (y claro, todos nuestros recursos ahora están ahí así que la idea era no gastar mucho ^_-).

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En Temuco estuvimos gran parte de las vacaciones, aprovechamos de estar en la casa de los padres de Guillermo. La verdad fue un gusto estar en familia y simplemente descansar. Muchas actividades no tuvimos la verdad. Puedo destacar que fuimos al Casino Dreams Temuco un día con mis cuñados, eso estuvo muy entretenido además pasamos a comer sushi al Gohan, excelente lugar, algo caro pero vale 100% lo pagado, cada roll era enorme y muy sabroso (solo de escribir esto vuelvo a salivar). Como soy una persona muy hambriada no saqué fotos de eso. Pero si me siguen en instagram seguro vieron muchas fotos del lugar ;).

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En el Valdiviano

En el Valdiviano

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Destaco una torta exquisita que compramos en el Café Marriet del Portal Temuco, definitivamente notable. Además fuimos al Café Cassis en el mismo mall, muy bueno el cheesecake de arándanos y frambuesas estaba muy fresco. Ambos muy recomendados.

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Mi chocolate caliente “entre lagos” y torta de manzana y nueces. Todo perfecto en el Café Entre Lagos <3

En Valdivia pasamos 4 días, nos quedamos en el Hostal Prat II, muy económico, limpio y la gente muy amable, incluye el desayuno y tienen estacionamiento además. Cosas fomes, la cama era muy dura y las almohadas demasiado blandas :(. Pero era lo menos importante, la idea era pasear, conocer y descansar. Todo muy fácil porque Valdivia es pequeñito y el hostal estaba muy cerca de la costanera, especial para caminar al anochecer.
Además de esto yo me dediqué a catar todos los restaurantes que tuve cerca: El Valdiviano, Café Entre Lagos y Cervecería Kunstmann se llevan todos mis premios.  Es que chicos, si van a Valdivia no pueden -en serio- perderse ir al Café Entre Lagos, fuimos 2 veces y hubiera seguido yendo feliz.

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Creo que mis vacaciones se concentraron en descansar y comer. Porque como queda bastante claro dejé la dieta de lado estos días, especialmente en Valdivia. Pero bueno, se acabó el paseo y la comida calórica. Ya he descansado, repuesto pilas y me encuentro dispuesta a volver al trabajo, a la rutina de comida y de ejercicios también. Y obvio, esto significa que vuelve el blog con su regularidad habitual ;)

¡Saludos a todos!

Viajes en Chile: Algarrobo

El fin de semana largo de principios de Noviembre quisimos aprovechar de al menos tomarnos 1 día fuera de nuestra ciudad que ya estaba llena de turistas y se hacía un tanto agotadora. Como la vez pasada solo dimos una pasada por Algarrobo y me gustó mucho, decidimos irnos por el día a hacer “inspección” y averiguar que tal podía ser para estadías más largas.

Un mapita

Les cuento que esta vez fuimos en bus. Los buses aquí en la costa solo salen desde Valparaíso, hay que ir una ventanilla que dice “Pullman Bus – Lago Peñuelas” en el Terminal de Buses de Valparaíso (frente al Congreso) allí deben comprar sus pasajes que cuestan $3.200 aproximadamente por persona, y no, no se puede comprar ida y vuelta inmediata. Esto lo entendimos después, lo que pasa es que el bus funciona de modo bastante provinciano, si bien te dan número de asiento cuando compras en Valparaíso, después la micro se va llenando y la gente hasta va de pie. La vuelta tiene el mismo asunto, deben tomar la micro en un paradero en la misma Av. El Totoral (la misma por donde llegaron a Algarrobo), no se compra el pasaje antes sino que se paga ya cuando están arriba y cuesta lo mismo. Así que aquí parten los datos importantes, es preciso llevar efectivo para el bus, sobretodo el de vuelta. Los buses tienen una frecuencia aproximada de 40 minutos. El viaje desde Valparaíso a Algarrobo nos tomó aproximadamente una hora.

Lo bueno es que una vez allá todo es en distancias caminables y con vistas muy gratas. El día estuvo despejado aunque algo fresco pero nos fue ideal para caminar por toda la costanera (Av. Carlos Alessandri) y luego subir un pequeño monte o cerrito desde el cual tuvimos una linda vista y además nos permitió llegar con más facilidad al Parque Canelo-Canelillo que te permite bajar a las playas del mismo nombre.

La verdad es que el camino entre todos esos lindos árboles y la vista son geniales (es algo corto) pero ya en la playa es maravilloso, la arena es muy suave y es bello ver el mar en colores más tropicales de lo que una está acostumbrada. El agua, sigue siendo helada como en toda nuestra V región, pero según yo un poco menos. Había bastante gente por el fin de semana largo, pero el público general eran familias para nada molestosas.

Luego subimos nuevamente para luego bajar al centro de Algarrobo en busca de almuerzo, a eso de las 2-3 de la tarde, ahí notamos que mucha, mucha gente había llegado y caminar por la costanera ahora era un poco más difícil. Lo mismo corrió para encontrar un lugar donde almorzar ya que todo estaba lleno. Finalmente almorzamos en el Restaurant Turístico Algarrobo (Av. Carlos Alessandri 1505), donde igualmente esperamos como media hora pero valió la pena porque toda la comida estuvo muy fresca, contundente y sabrosa, el consumo fue de aproximadamente $10.000 p/p. Yo almorcé una corvina con salsa de camarones y ensalada de plata, Guillermo comió un pollo a lo pobre. Ambos coincidimos en que la comida estaba exquisita.

Esperando mi almuerzo

Como ven nuestro viaje de reconocimiento fue exitoso, nos gustó ver que todas las distancias son caminables, hay varios cajeros automáticos, farmacias y un supermercado grande a la entrada de Algarrobo. Definitivamente uno puede pasar un rico fin de semana acá, ya que están las comodidades necesarias además de unos paisajes hermosos y playas geniales, así que esperamos pronto arrendar una casa por un fin de semana y descansar como nos merecemos.

¿Han ido a Algarrobo? ¿Algún dato sobre esa ciudad que quisieran compartir?
¡Cariños y que tengan un excelente fin de semana!

Viajes: Ski en Pucón (marcado por una anécdota…)

El fin de semana largo recién pasado aprovechamos con Guille de irnos a Temuco a ver a su familia y arrancar de la avalancha de turistas que llegaron a mi querido Viña y de todos esos infantes locos que andan de vacaciones. Aparte de comer como reyes y de ser muy mimados, aprovechamos de ir en familia a Pucón para subir al Centro de Ski en el Volcán Villarrica. 

Como yo soy bien provinciana para mis cosas, nunca había ido a la nieve, así que el paseo era todo un fenómeno para mi. Subimos en auto y en Pucón mismo arrendamos equipos en un negocio llamado Aguaventura atendido por puros franceses que entienden como la mitad de lo que uno les dice pero son bien buena onda. Encuentran todo tipo de equipo, desde lo más simple hasta un equipo completo, todo en buen estado. En mi espíritu aventurero -espíritu inexistente usualmente- decidí unirme a la parte deportiva y arrendé equipo de ski (también hay de snowboard, por si acaso)

El camino hacia arriba es maravilloso, y una vez arriba… uf indescriptible, no puedo ser objetiva al respecto, me encantó el centro, la bella vista de la nieve y el lago, podría llenarles este post de adjetivos calificativos pero nada será suficiente.

Pero no todo fue bonito. No. La subida y bajada de la telesilla me costó, pero bueno lo superé. Pero los problemas no quedaron ahí… no duré ni 5 metros en la nieve y salí volando y azoté mi cabezota en el suelo heavymente. Me puse de pie e intenté por segunda vez, me volví a pegar en la cabeza. Resultado terminé llorando asustada en la nieve… mi dignidad se perdió en la primera caída, claramente.

Finalmente me dediqué a sacar fotos mientras los chicos lo pasaban bien y yo terminaba de secarme tanta lágrima. Sacando que mi autoestima estaba en el suelo, me sentía bien físicamente, pero ya en la noche mientras dormía el cuello comenzó a doler… y creció el dolor con las horas. Cuento corto hoy figuro en casa con licencia, un collarín y un esguince cervical.

Acá aún estaba digna

Lección: la nieve es genial y hermosa, pero si usted no ha hecho “deportes blancos” o ni siquiera se ha parado cerca de la nieve, parta con cuidado, no se “haga la chora” y si le duele la caída quéjese y que la lleven al doctor en seguida, que igual son cosas delicadas.

Pero no se asuste, vaya y conozca el centro de ski de Pucón, es hermoso, atienden bien y bueno estando en Pucón es difícil que no encuentres algo que hacer, es un lugar muy hermoso. “¿Y bueno algún precio?” se preguntarán ustedes; el costo es por los tickets para los andariveles, cuestan $25.000 por adulto. Si desean conocer más precios e informaciones acá les dejo el LINK.

Ojalá disfruten de los fotos y me cuenten algunas de sus experiencias de nieve (que espero que sean mejores que la mía ^_-)

Viajes en Chile: Lonquimay

Este post se había quedado perdido en el espacio-tiempo, es de uno de los lugares que visitamos durante nuestras vacaciones. Fuimos por un día y la verdad me gustó mucho, acá les cuento un poco sobre una de las últimas ciudades antes de pasar a Argentina por el paso Pino Hachado.

Fuimos a Lonquimay el penúltimo día de nuestras vacaciones, nos tocó esperar el bus un rato, que con mucha suerte se vació bastante en el pueblo de Malalcahuello así que nos pudimos ir sentados, buena cosa ya que el viaje dura más menos una hora y algo, esto es cuesta arriba y tendremos hermosas vistas como las de la Sierra Nevada o el río Lonquimay; para llegar allí hay que pasar por el Tunel Las Raíces, que hasta el 2006 era el más largo de Chile y terminó su construcción en 1929, es un tunel con semáforo (va de ida o de vuelta, no hay “doble vía”) y  es muy estrecho, muchas veces pareciera que la micro va a quedar atascada, además es larguísimo, es una construcción sumamente interesante, sobretodo considerando su data. Creo que el camino es hermoso y mejor debe ser ir en auto para poder ir parando, aunque no me cabe duda que en invierno con la nieve debe ser tremendamente peligroso, hay muchas curvas y es bastante estrecho.

No se ve mucho, pero ahí vamos entrando al túnel las raíces.

La ciudad de Lonquimay está ubicada en el medio de la montaña, es muy calma, pero con bastante más ‘pinta’ de ciudad de Malalcahuello, de hecho es el último cajero automático antes de la frontera (aunque el día que fuimos estaba malo -plop-), además tiene mini-markets, ferreterías, pequeñas tiendas de ropa, colegios, etc, etc.

Tiene una orientación turística invernal por su cercanía con Corralco, al ir en una temporada distinta nos permitió ver la vida corriente de un pueblo con mucha población mapuche. Lo que más disfruté fue el parador turístico de artesanías de Lonquimay ubicado en calle O’Higgins donde encontramos numerosas y bellas artesanías, trabajos en lana, picoyo, lenga, cuero, platería, etc. En verdad era demasiadas cosas interesantes, con mala suerte, ¡cuando entramos estaban cerrando para hora de almuerzo!, lo que más me gustó es que cada producto tenía el nombre del creador ya allí se realiza el comercio justo, y más encima son modernos ya tienen terminal de redcompra y tarjetas varias.

Respecto de la comida cuentan con muchas opciones, nosotros fuimos a “Donde Juancho” que es fácil de identificar con su monito de nieve gigante afuera. Tiene buenos precios y porciones abundantes, creo que nunca me había comido un bife a lo pobre tan grande, y además estaba exquisito. Sin duda recomiendo la visita a este restaurant, además aquí también se puede pagar con tarjetas.

La experiencia en Lonquimay fue hermosa, espero volver y poder continuar viaje al Lago Icalma y poder pasar hacia Argentina, definitivamente quiero regresar.
Espero haberles entusiasmado un poco con estos lugares tan hermosos de nuestro sur o al menos despertar el espíritu de conocer lugares diferentes.

¡Cariños y que sea una genial semana para todos!

Fuentes: Wikipedia, Municipalidad de Lonquimay & Donde Juancho.

Malalcahuello III: Parque nacional Malalcahuello-Nalcas & Restaurant Wenu Mapu

Yo nunca he sido una persona deportiva, hasta me da flojera caminar mucho, pero hice de tripas corazón para aventurarme en mi primer trekking de la vida y la verdad, pese a cualquier idea preconciba, lo pasé demasiado bien en mi experiencia con el senderismo.

Nos levantamos temprano para poder esperar el bus que nos llevaría hasta el Parque nacional Malalcahuello-Nalcas; al llegar uno pasa a avisar que va a subir, a pagar su entrada también ($1.000 por persona) y el guarda parques te orienta sobre las rutas dependiendo de lo que a uno le interesa y pueda hacer, además te da un mapa, dependiendo de cuanto vayas a hacer se fijan de que cumplas con las cosas básicas, por ejemplo en las rutas más largas demorarás como 5 días, así que hay que llevar carpas, alimentos especiales, bastones, etc, etc. Si ustedes hacen una ruta corta, como la nuestra, es preciso ir con zapatillas adecuadas, agua, cosas bien básicas, pero importantes para el camino.

Nuestro sendero se llamaba “Piedra Santa” era el único corto disponible en esa fecha pues otros estaban en mantención, digo corto porque tenía “estaciones” porque en verdad duraba bastante más; nosotros logramos llegar al primer mirador (que si uno mira el mapa es NADA de todos los senderos…) la verdad era casi todo cuesta arriba, fue un poco cansador para mi que estoy poco acostumbrada, pero la belleza del paisaje, los sonidos, ese aire maravilloso que mezcla la tierra con la humedad de todos los árboles, era simplemente genial y te daban todos los ánimos para seguir subiendo. Además tuvimos la suerte de ver hartos pajaritos, el más especial fue el pájaro carpintero, fue genial verlo trabajar, además vimos más de uno. Quizás sea difícil expresarles en palabras lo especial que fue para mi, creo que simplemente porque son cosas que nunca había visto ni vivido, por lo tanto, se quedaron grabadas en mi mente. La vista al volcán Lonquimay antes de bajar fue hermosa, me quedé con ganas de seguir subiendo, pero un paso a la vez, ya iré mejorando en mis aptitudes senderistas, pero me quedó claro que me encanta y lo seguiré haciendo, me niego a perderme toda esa belleza natural :)

Después de caminar todo eso, el hambre ya estaba creciendo, tuvimos que caminar un 1 km y medio, a un restaurant que había visto por internet y que decidí que no me quería perder: Wenu Mapu. La carta al leerla me hacía agua la boca así que no importaba que ya fueran cerca de las 4 de la tarde caminé con todas mis ganas en busca de aquellos manjares.

Llegamos transpirados, bien poco glamorosos, y hambrientos. Para variar, el público eran argentinos, nosotros eramos los únicos locales excepto los dueños. Lo primero fue pedir algo para tomar por el cansancio, el jugo de murta estaba exquisito. Yo me pedí un risotto de piñones con filete y Guillermo comió puré con merkén y lomo; estaba EXQUISITO. Les mostraría fotos de esa parte para el hambre fue superior y no saqué ni una sola foto (¡me pasa tan seguido eso!). El consumo por persona ronda los $12.000 pesos chilenos, lo recomiendo absolutamente es una cocina inspirada en lo pehuenche que no pueden perderse en su visita en la zona.

¡Espero que estén disfrutando de su fin de semana! ¿Algún viajecito corto para disfrutar del otoño? ¡Saludos a todos :)!

Todas las fotografías por Guillermo Ruiz y por mi.